Salud

Dejar de fumar sí es posible

Por  | 

Esta semana murió mi vecino fumador, el que siempre llenaba de un desagradable humo el corredor del quinto piso en el edificio, paradójicamente era médico. Eso me puso a pensar que en general en esta ciudad no es tan frecuente el hábito del cigarrillo, por lo menos no en los jóvenes, sin embargo, en ciudades de clima frío como Bogotá es muy común encontrar fumadores en cualquier momento y lugar.

Como sociedad debemos procurar que la gente nunca inicie este mal hábito debido a los riesgos de la salud, tristemente con consecuencias mortales, además de las molestias que generan a los que los rodean. Los daños del cigarrillo incurren en casi todos los órganos del cuerpo humano. Si eres un fumador, probablemente ya lo sabías, pero si realmente te preocupa tu salud y tu cuerpo, te aconsejamos adoptar algunos cambios en tu rutina.

Personalmente nunca me ha llamado la atención fumar, ni siquiera en mis años universitarios cuando era la práctica más frecuente entre los estudiantes. Aquí te comparto unos tips que publicó el famoso Dr. Oz en su página para ayudarte si te interesa poner un alto en este hábito.

 

¿Por qué es tan difícil dejar de fumar?

Pocas personas entienden que la nicotina es una de las sustancias más adictivas que conocemos. Una vez que la probamos, es increíblemente difícil de dejar. En promedio, la mayoría de personas intentan dejar el hábito varias veces antes de lograrlo definitivamente. Si has fallado en tus intentos, no se trata de que seas débil o no tengas fuerza de voluntad, el hecho de haberlo intentado ya demuestra que puedes hacerlo, pero el poder que la nicotina tiene sobre tu cerebro se resiste un poco más. La clave para lograrlo no es la fuerza de voluntad, es la persistencia.

Dónde iniciar cuando estás lista a dejar el hábito

Lo más importante y el primer paso es buscar ayuda, intentar por tu cuenta es un doble reto y seguramente tendrás éxito cuando involucras a otros en el proceso. Intenta encontrar ayuda de por lo menos un profesional de la salud y el apoyo de tus amigos y seres amados. Mientras más personas a tu alrededor sepan que quieres dejar de fumar, será más difícil que puedas hacerlo, ellos te sostendrán cuando te sientas tentado a renunciar en tu meta. En principio, debes hablar con un doctor el día antes de iniciar tu plan para que te recomiende algún método de ayuda como terapias, medicamentos y suplementos de nicotina.

La planeación es la clave

Aunque los medicamentos y suplementos de nicotina pueden ayudarte, te enfrentarás a muchas situaciones que te harán querer fumar nuevamente. Es muy importante que pienses en algunas posibles situaciones antes de que ocurran para que planees qué hacer. Estos son algunos ejemplos:

  • Salir con un amigo que fuma quien te ofrece un cigarrillo o prende uno en frente tuyo.
  • Estar en una fiesta donde muchas personas están fumando.
  • Pensar qué hacer durante tu break en el trabajo.
  • Estar estresado por cosas o situaciones de trabajo.

Intenta cosas nuevas

Si has intentado dejar de fumar de la misma forma varias veces, es hora de hacerlo diferente. Reflexiona en qué te ha hecho caer nuevamente en tus intentos pasados e intenta remediarlo. Busca otras actividades que te distraigan cuando tienes deseos de fumar. Recuerda que no hay un método definitivo que funcione para todo el mundo, sigue intentándolo.

 

¿Qué pasará si lo logras?

Los beneficios de dejar de fumar son inmediatos y a largo plazo:

  • En media hora: Bajará tu frecuencia cardiaca y tu presión sanguínea.
  • En un día: Bajarán tus niveles de monóxido de carbono, lo que significa más oxígeno en tu sangre circulando a tu cuerpo.
  • En un mes: Mejor circulación y mejor respiración, lo que te permitirá ejercitarte más fácilmente y tu cuerpo sane más rápido.
  • En seis meses: La tos y los problemas respiratorios comenzarán a desaparecer mientras los pulmones se auto reparan.
  • En un año: Disminuirán a la mitad los riesgos de enfermedades cardiacas.
  • En cinco años: Los riesgos de cáncer en órganos mayores se reducirán a la mitad.
  • En 10 años: Se reducen a la mitad los riesgos de cáncer de pulmón.
  • En 15 años: Los riesgos de enfermedades cardiacas regresan a la normalidad.

 

Como verás, ¡vale la pena intentarlo! Inicia hoy mismo y recupera la salud que esta adicción te ha quitado.

Basado en Kicking the Habit Is Closer than You Think

Samaria, enamorada de Dios y en mis tiempos libres, diseñadora web. Me hace feliz cada día descubrir que la tecnología ya nos está dejando vivir como los Supersónicos.
www.linahenriquez.info

Déjanos un comentario