Opinión

Las verdaderas consecuencias del sexo casual

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“Amiga, ni siquiera me acuerdo cómo se llamaba el tipo con el que estuve anoche…” Fue el comentario que escuché por casualidad en el baño de un centro comercial. Dos chicas recordaban la noche de rumba que habían tenido el fin de semana y su experiencia practicando sexo casual con dos hombres mientras se aprovechaban de sus billeteras. Lo primero que pensé es que no debo juzgar, pero debo confesar que el corazón se me arrugó de tristeza de sólo pensar que el suyo era tan duro como una roca. Y es que esta práctica es cada vez más común en una sociedad que valora menos la moral y definitivamente ya no considera las buenas costumbres.

Más allá de los riesgos conocidos como las enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados, abusos, robos y violaciones que ocurren por el consumo de alcohol y drogas en exceso, existe un mundo emocional y espiritual que muy pocos consideran.

No es un secreto que las mujeres somos más emocionales que los hombres y que por naturaleza es más fácil expresar nuestros sentimientos. Sin embargo actualmente esto es ridículo para muchos. A partir del feminismo, muchas mujeres han hecho todo lo posible por suprimir de sus vidas la capacidad de amar y de sentir.

La sociosexualidad, como se conoce en psicología, se basa en la idea de que hombres y mujeres tienen encuentros sexuales sin compromisos emocionales y según expertos, dichas personas sonríen más, son expresivas, deshinibidas y actúan en función de ganar libertad. Pero la realidad es que son personas inseguras y con baja autoestima.

En el caso de las mujeres el tema es más complejo, pues se ha demostrado que adoptan estos comportamientos a partir de malas experiencias amorosas que no quieren repetir y optan por separar el corazón de sus encuentros sexuales alegando que están cuidando su estabilidad emocional. Una encuesta realizada por la universidad de Minnesota  corrobora esto y dice que el sexo casual no genera estragos emocionales días después. Sin embargo esta conducta repetitiva puede desestabilizar a la mujer y general pensamientos de culpabilidad y autodestrucción por lo que con el tiempo esto va acompañado por adicciones como drogas, alcohol y hasta el mismo sexo descontrolado. Según el Dr. Jaime Calixto González, un experto en neurofisiología y fisiología cerebral, las mujeres necesitan 3 meses para recuperarse de una ruptura amorosa, mientras que a los hombres les basta con 28 días para estar bien después de romper con una relación. Quisiéramos imitar a los hombres en esto también y por eso inconscientemente queremos disminuir los niveles de dopamina, (que el neurotransmisor que tenemos en el cerebro y que nos permite enamorarnos) y no perder semanas llorando y viendo fotografías en un rincón. Así que es más fácil no sentir y no consideran cuidar sus corazones y esperar un hombre que de verdad las valore y las ame como merecen.

Internet está lleno de “Reglas para el sexo casual” y todas ellas se centran en evitar riesgos físicos, sociales y económicos. Hacen ver que tomar estas medidas son actos de responsabilidad sin percatarse en los riesgos a largo plazo y restando importancia al valor y respeto que debemos tener por nuestros cuerpos, mentes y espíritus. Somos responsables de las nuevas generaciones queramos o no aceptarlo, pues de nosotras depende la salud física, emocional y espiritual de nuestros nietos… o los nietos de nuestras amigas y hermanas, porque los adultos somos siempre ejemplo para los niños.

Y como dicen las abuelitas (al fin y al cabo mujeres) ¡… se le dijo, se le advirtió !

Tengo una relación muy cercana con la estética. Por eso admiro tanto toda la creación de Dios. Los accesorios me hacen sonreír y el mundo de la moda me encanta.
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